miércoles, 22 de julio de 2015

Capítulo uno. ¿Quieres hacerte fuerte?. Página 1.


 ¿Quieres hacerte fuerte?

Salí de casa cerrando la puerta sin energía, y miré al cemento gris de la calle cubierto de una capa de nieve. Típico. Bueno Nina, allá vamos, durante el verano había intentado memorizar el camino para llegar a mi nuevo instituto. No había tenido otra cosa qué hacer, mudarme, había tenido consecuencias dentro de mis hábitos y me había vuelto una persona muy fría, ¿pero cómo voy a culpar a mi familia? Si fui yo quién les pedía un cambio de rodillas. Inauguré la acera con mi primera pisada, dejaba pequeños charcos de agua y nieve a la vez, no presté mucha atención a lo que había a mi alrededor. Me miraba a los pies, y notaba como los calcetines cada vez se mojaban más y más, sólo había edificios medianamente altos a mi alrededor, me froté las manos en señal de frío y giré la cabeza, un chico con parte del pecho descubierto y con una cazadora vaquera me miraba. Era rubio, teñido, y blanco, pálido, su piel se distinguía por poco con la nieve, tenía las mejillas algo rojas y me miraba quieto, sus pestañas entrelazadas no me dejaron ver de qué color tenía los ojos, con un leve movimiento de cabeza me indico que fuese, en ese momento le vi el piercing que se imponía en una cara virgen, estaba situado en la nariz, zona izquierda. Saltó de lo que parecía una estructura de hierro y empezó a andar alejándose de mí. No sé si fue por instinto, pero le seguí.

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